Vuelve tú, maravilloso el nuevo día,
que los pesares nunca nada resuelven;
con el tiempo los problemas se disuelven
y no pienses, que evadir es cobardía.
Los recuerdos traen su melancolía
y las emociones, siempre nos revuelven;
vuelve tú, maravilloso el nuevo día,
que los pesares nunca nada resuelven.
Pon tu vida mucho más en sintonía,
con las cosas que son buenas y la envuelven.
Y con versos, como siempre, te diría:
«Si los días maravillosos no vuelven,
vuelve tú, maravilloso el nuevo día...»