No es un cuento de hadas, es el sudor en la frente, es llegar molido a casa y sonreír por verte, es el pacto de sangre que no necesita papeles, es dar mi último aliento para que nada te falte
No te quiero en la calma, te quiero en la guerra, cuando el mundo se agrieta y nos hunde la tierra. Te quiero en el hambre de mis noches en vela, ahí donde el alma se rompe y la piel se desvela.
Amor también es ver a mis hijos y sentir que el pecho estalla, ¡es ser el escudo que recibe cada bala en la batalla!
Amor es mirar al mundo con sus luces y sus grietas, y ofrecerle mis manos, aunque no existan recetas. Es sembrar la esperanza donde abunda el dolor, y dejar en las calles la huella de un luchador.
Y al final de la jornada, cuando el cuerpo no aguanta, amor es esa fe inmensa que de pronto me levanta. Es mirar hacia el cielo y dar gracias a Dios, porque en medio del caos, Él es la fuerza y la voz.