Kriztell

Muero por decirte que te amo

Eres lo que muchas veces soñé,

y en parte, 

también eres pesadilla, 

sin que siquiera lo sepas, 

sin que siquiera seas consciente de ello.

 

A veces me matas de risa,

otras veces me dejas en llanto,

y ni siquiera lo sabés. 

 

Tal vez es culpa mía, 

por ponerte como el ancla

de mi barco.

Pero solo tú eres capaz 

de ser sol, 

en una noche tan fría.

 

Y me confundo, 

porque una mañana 

todo es felicidad al hablarte, 

y a la tarde,

es preocupación y culpa

porque te noto distante.

 

No es intencional, 

no es intencional. 

Lo sé, 

pero no puedo evitar 

sentir este pesar en el pecho, 

y esta angustia tan grande

que me me ahorca.

 

Y no lo sabés. 

No lo sabés y no sé 

cómo decírtelo, 

porque no quiero

hacerte sentir mal, 

porque no quiero 

sonar exagerado, 

porque no quiero perder

todo el universo que 

se crea a tu lado.

 

Quiero tenerte 

para siempre, 

porque me dueles,

pero te amo.

 

Te amo en tu ausencia y presencia, 

aunque me angustia tanto 

no saber por qué 

no me has hablado a mí 

y a ellos sí. 

Me angustia pensar 

que para ti soy 

una molestia, 

y luego me calmas cuando 

me dices que me quieres. 

 

Te amo 

cuando me siento pedazos rotos, 

y tú, 

experto en el kintsugi,

siempre estás ahí.

 

Te amo 

cuando siempre 

entiendes mis chistes,

cuando compartimos gustos, 

cuando me hablas de ti.

Amo hablar de ti.

 

Te amo 

cuando me incluyes 

en un lugar que te gusta,

cuando me tomas en cuenta,  

cuando me haces existir, 

cuando me haces sentir válido.

 

Y me agobia tanto, 

pensar mal de ti, 

y estos celos enfermizos 

que me matan 

y no puedo hablarlos, 

porque tengo miedo 

de que pienses 

que soy otro más en el saco, 

de los que te tienen idealizado. 

Cuando yo te amo porque

eres la metáfora más bella,

al igual que la verdad más dolorosa.

Como una rosa con espinas

que amo, 

pero no arranco.

Ni intento cortar sus espinas, 

porque son parte de ella, 

porque te amo, 

porque te lastimaría 

si intentara arrancarte,

aunque quiero llevarte, 

pero no quiero lastimarte.

 

Me agobian estos celos 

que te tengo, 

porque no eres mío, 

y aunque lo fueras, 

no tengo derecho a sentir esto.

 

Y me mata, 

me matan estos celos. 

Porque pienso 

en lo bien que te llevas 

con alguien más,

y lo odio, 

y me odio, 

por sentir 

estos celos injustificables.

 

¿Cómo borro este sentir? 

¿Cómo decirte esto 

sin que este paraíso se termine? 

¿Cómo siquiera puedo sentir 

esto por ti, 

si te prometí 

que solo quería 

una amistad contigo?