“Tus ojos son mi conjuro contra la mala jornada”
“te quiero por tu mirada que mira y siembra futuro”
Mario Benedetti
Bien así ocurrió todo, como acostumbrabas fuiste a meditar y rezar a la cabañita de madera, te esperé pero me dormí con un libro en las manos, desperté con el relincho de los caballos, salí a ver y la cabaña se quemaba sin poder hacer nada, llamé a bomberos, cuando llegaron quedaban sólo escombros humeantes. Tú no estabas en ninguna parte, bajé al fondo de la noria, recorrí lo que más pude y no te encontré. Pasaron 20 años y luego hace 5 años recibí una llamada de una persona que me dio señales donde podías estar enterrada, el tenía en ese entonces 10 años cuando le pareció extraña la forma de haber removido la tierra, dejó varias piedras, al siguiente día la familia salió de vacaciones, él se olvidó. Su llamada la hizo porque paseando por el lugar se topó con los vestigios, recordó e investigó sobre personas desaparecidas de ese tiempo, y el más bullado era el relacionado con un incendio. Hoy todavía continúo pensando quién(es) te raptaron y enterraron.