No tengo culpa de la culpa,
si algún poema se me escapa,
por la puerta del fondo,
y se va de parranda,
y después ni lo conozco...
Cada día es más difícil,
escribir lo que uno piensa,
porque no lo piensan otros;
y en todo caso ofrezco disculpas,
al dueño del inodoro...
Parece cosa de locos
(con perdón de la locura),
porque ni a un loco se le ocurre
pedirle peras al olmo;
sin embargo, sucede que el olmo,
da sámaras, que a nadie le gustan
pero también da uvas,
porque los griegos de Grecia (¡claro!)
de sus ramas las colgaban...
Pero prefiero perales,
aunque sean frutas secas.
También prefiero a Perales,
que canciones nos regala.
Dejemos así las cosas,
que si me enredo, me caigo.
Lo que importa es lo que importa,
La culpa es del culpable...
Frank Calle (21/ feb/ 2026)