El desalmado

EL VACÍO Y SU ESPLENDOR

El mundo es pura apariencia,

es alegría y dolor,

es razón y sinrazón,

es pobreza y opulencia.

 

Todas estas experiencias

surgen a tu alrededor

pero son solo expresión

de tu mente y tu conciencia.

 

Ni la verdadera ciencia

ni el dios de la religión

existen si no hay un yo,

que es quien los experimenta.

 

¿Qué es lo real? Ten paciencia

y escucha con atención

pues incluso tú y yo

somos pura contingencia.

 

Más allá, la permanecia

del vacío y su esplendor

donde cesa la creencia

y se apaga el estertor.

 

Búscala en la transparencia

del silencio y del fragor,

en el roce del amor

o en la gélida carencia.

 

No requiere de elocuencia

ni de un místico fervor,

que el vacío es el motor

de tu propia quintaesencia.

 

En ese mudo fulgor

se disuelve la existencia,

 pues no existe diferencia

entre sueño y soñador.