Francisco Seoane

La rana y el escorpión

Ayúdame a cruzar el río,
Dijo el escorpión a la rana,
Prometo que no te picaré,
Puedes llevarme en tu espalda.
 
Ni pensarlo, dijo la rana,
Te conozco, sacarás tu aguijón,
Me picarás y me matarás,
No seas tonta, dijo el escorpión.
 
No ves que si lo hago,
Entonces nos ahogaremos,
No te preocupes, querida rana,
Nunca haría algo como eso...
 
Lo he estado pensando, dijo ella,
Dirigiéndose luego al escorpión,
He cierto que moriremos ambos,
Si tú me picas con tu aguijón.
 
Sube presto sobre mi espalda,
Te ayudaré a cruzar el río.
Pero a la mitad del trayecto,
Donde habían remolinos,
 
La rana sintió un picotazo,
Y hundiéndose logró decir,
¿Por qué me has picado?
Si tú también has a morir.
 
Lo siento, ranita, es mi naturaleza,
No puedo dejar de ser quien soy,
Y poco después de decir aquello,
Bajo el río se hundieron los dos...