Manos
que oran al Dios de los pobres
en un rincón escondido.
Manos que escriben
versos sin rima
por los que respira el alma.
Manos que pintan
colores y formas
en papeles de vidas arrugadas.
\"Papel malo,
obra buena\",
diría Renilla.
Manos que amparan
caidas y fracturas.
Las cicatrices no son tatuajes.
Son indignas y feas.
Manos que unas veces frenan
y otras empujan
en un camino,
que se renueva a diario.
Manos que golpean al miedo
y escalan el cielo.
Buscando sueños,
que no se improvisan.
Manos que tiemblan,
aura de enfermedades malditas.
Vulnerabilidad que fortalece.
Manos abiertas,
donde lo mio es tuyo
y todo es nuestro.
Manos que modelan y labran
emociones a flor de piel.
Alfareria y orfebreria inéditas.
Manos que bendicen
y abrazan.
Solo el amor sana.
Manos de niño
o de gigante.
Manos.