Envueltos nuestros recuerdos
en la pátina del tiempo,
que maquilla, acaban siendo,
cuando hermosos, aún más bellos.
Entonces cobran sentido
la nostalgia y la añoranza,
si apenas queda esperanza
de revivir lo vivido,
causa el retorno imposible
agridulces sentimientos,
cuando los gratos momentos
se antojan irrepetibles.
Los recuerdos más hermosos,
con la tristeza de fondo
de un imposible retorno,
se nos vuelven dolorosos.
© Xabier Abando, 23/02/2026