Adónde vayas sabré que tus lágrimas
no fueron lanzadas a antaño.
Debería recoger aquellas lágrimas
que en algún momento dejaron de brotar.
Cantos a media noche,
dónde a cada luna llena,
apareces en velo esperando la llovizna
qué susurro y deja.
Porque en ellas vive,
aquellas cartas que no te envié, por ser egoísta.
Se que llegarás querida,
a pesar que esas cartas no llegarán a la puerta de tu casa.
Sabré que estarás con otro, no en esta vida,
solo vives en mis versos, eres eterna,
eres la luna hecha palabra,
convertida en la mujer que ame.
Si tan solo supieras que,
aquellas noches desoladas,
figuraban tus lágrimas en quid,
preguntaba al haz del mundo si estás viva en copas.
Venid y márchate.
Déjame limpiar sus impurezas, con esas cartas. Déjame limpiar tus heridas, para llegar con un puñado. Cómo los latidos que habían brotado al crepúsculo.
Cantos a media noche
Candelabro delicado, fino y holístico.
Alumbra esta nublada a las mil y una noches. A la espera del vil sueño, déjame ser tu acompañante.
Ford George