el bardo

A igual distancia

Es cosa extraña en el nombre

de la memoria, que nos depara 

mas tiempo suavizar la muerte 

y el nacimiento poco y nada

 

Por femenino vientre nacemos,

y por masculina tierra, mármol y ceniza morimos.

 

Los instintos se nivelan a su fin,

 la consciencia acata el edicto,

y pasamos un martirio

entreviendo pesares ya escritos.

 

Pero lo que aún no está dicho:

Nacimiento y muerte,

están a igual distancia.

Que esto no se pierda en la memoria.

 

Creo tener la sagacidad de imaginar mí nacimiento, 

a pesar que no lo recuerdo,

creo haber llorado y ansiado un abrazo,

que en el pecho no aguardo, 

pero que a día de hoy lo siento.