Sebastian Mena

Lloviendo estaba la Luna

La noche antes serena

ahora es una tormenta 

de relámpagos y truenos,

de rayos y mil centellas.

 

Está llorando la Luna 

no supieron quererla

el Sol fue tan dañino 

que su calor ya no abriga.

 

El cielo es un aguacero 

el suelo un fangoso charco

el agua busca su cauce

hacia la orilla del mar.

 

La Luna siguió llorando 

un día, dos días...siete

días, todavía contando

extrañando a un extraño.

 

Antes la luz de sus ojos

hoy un oscuro presente.

Mañana quizás sepamos

si algo aquí es diferente.

 

Todo sigue igual que ayer

amaneció, de nuevo, nublado 

sus ex amigas las nubes

lo tienen amenazado.

 

Espero, se arreglen pronto 

o se divorcien pa\' siempre 

no me queda más ropa limpia 

y no se seca en el tender.