Recordé un frío al verte sonreír;
el viento trae recuerdos ya desaparecidos.
Ilusiones y miedos hechos realidad,
mentiras que terminaron en distancia.
Ya no hay memoria, solo el dolor en sueños.
Hoy lloré: se ve en mis mejillas,
en mi pobre fe.
El tiempo no cura nada,
solo cubre la mente de rarezas.
Mis heridas son mis más cómodos recuerdos
del tiempo robado a ti,
mi más bella ex esposa.
Sé que pedir perdón no está de más.
Al menos hoy.