Asklepios

La amistad

Es un pacto de almas que no exige contrato,

un puente que se tiende sobre el río del tiempo;

no conoce la prisa, no entiende de lo ingrato,

y florece al compás de un eterno contratiempo.

 

Es el hombro que aguarda cuando el mundo se agrieta,

la palabra que sana sin juzgar herida,

el silencio que entiende la verdad más secreta

y la luz que acompaña la penumbra de vida.

 

No hace falta el linaje, ni la sangre, ni el nombre,

basta solo un destello de lealtad en la mirada

para unir en un nudo la esperanza del hombre.

 

Es el puerto seguro tras la mar agitada,

donde el eco del otro nuestro miedo desmonte

y se pinte de azul nuestro gris horizonte.