florece lento en el hastío
entre espigas decoradas
y un falso rocío.
En desdenes y pedradas
no se avista la bonanza,
muertas las baladas.
Y las odas de añoranza.
Renaceras de la desdicha
poeta de esperanza.
Si por tu visita marchita
tu visión y tan solo agranda
una vida maldita.
Recaerá en tu mirada,
tus manos y en la lírica
revelar la fachada
del mundo tan cínica.