Ely.M.

Crónicas de un olvido

 

​Estoy empezando a darle más valor a tu ausencia.

A ese silencio infinito que me da paz.

A esa invisibilidad de tu existencia.

Al frío que ocupa tu espacio.

​Y sabes...

¡Se siente bien!

​No me entristece, ni me duele.

No me lastima, ni me hace necesitarte.

Creo que llegó el olvido.

Y hoy, por fin lo comprobé.

​Soy y siempre he sido suficiente, inteligente,

capaz y fuerte.

Y lo más importante:

aún hay tanto amor en mi interior.

​Amor que me pienso dar

sin reservas,

sin límites,

sin miedo.

​Me abrazaré tan fuerte como si me aferrara a la vida,

como si de verdad quisiera vivir.

Como siempre debió ser.

Y no permitiré que nada, ni nadie apague de nuevo

la llama que habita en mí.