Henry Alejandro Morales

¡BEBIENDO EL PERFUME DE SU PROPIA ESENCIA!

                                   ¡CON RESPETO Y ADMIRACION

                               PARA LAS MUJERES MADURAS!

 

Las mujeres maduras son como el whisky puro

nacidas de la tierra, el fuego y la calma

no se entregan al primer conjuro

sino que entran despacio hasta el alma

 

Tienen el brillo de un ambar de añejo

un misterio que en la copa se destila

son el reflejo del sol en un espejo

que marea la razòn mientras las mira

 

Al principio queman con fuerza y caràcter

tienen el humo de una turba encendida

no hay hombre que logre su esencia batir

sin quedar marcado para toda la vida

 

Se disfrutan lento sin pausa y con tiento

admirando el cuerpo que el cristal abraza

porque como el whisky en su movimiento

son el unico fuego que con alegrìa se pasa

 

Complejas intensas y de notas profundas

maduradas en años de suave paciencia

son las que te salvan cuando te inundas

bebiendo el perfume de su propia esencia.

 

 

\"Tanto el whisky como la mujer madura

requieren respeto y una mirada atenta

para apreciar su valor y disfrutar plenamente\"

 

Autor:

Henry Alejandro Morales

 Catador del amor