Amagaste saltar
y yo salté al vacío
sin ver que no venías
hasta el fondo conmigo.
Divagué en muchas noches
preguntando afligido
a un cielo distante
con sus tonos plomizos...
Y en tácita respuesta
entendí mi destino:
mi amargo desamparo
a merced de tu olvido.
El amor que te tengo:
Espada de dos filos
me mata por un lado
y me mantiene vivo.
W.M®