Por el milagro de este flujo experiencial,
mientras consciente escribo.
Por vivir en un presente continuo
que engendra pasado una y otra vez,
y por vivir ya en el futuro,
no anhelado ni construido psicológicamente,
sino alcanzado por el simple hecho de seguir respirando.
A cada latido,
a cada respiración,
a cada paso,
en todo lo que pienso, digo y hago,
por la experiencia constante
de estar siendo,
el que ahora soy.
Soy plenamente consciente de estar viviendo la eternidad,
un día sí y otro también,
un día sí y otro también.
¿Y tú, cómo lo ves?
¿Y tú, cómo lo sientes?
O lo que es lo mismo... ¿En qué frecuencia y etapa de tu existencia habitas?