FRANCISCO CARRILLO

no me mueven.

Si por justo en lo que digo

ni miento, ni quiero falsas

no harán daño mis palabras

a quien sordos, son de oído.

 

Si por ser como soy, hago poesía

y tantos niegan que lo sea

no harán daño mis poemas,

a quien ciegos son de vista.

 

Y reniego con mis letras

a la fama que otros buscan

encontrar, a cualquier precio.

 

Porque no nací poeta

y tampoco tengo dudas

de escribir, eso que quiero.

 

No me mueve el sol ni el cielo

ni lo hace el duro frío

ni he de sentir mis latidos

si escribir, es lo que anhelo.

 

Y serán letras prohibidas

las causantes de mi angustia

y la tinta, medicina será justa

porque nazca otra poesía.

 

No me mueven las miradas

o las críticas que llegan

por conseguir lo que quiero.

 

No me mueven las palabras

comentarios de poetas

ni si quiera, el evangelio.

 

Se destronan sabios reyes

con coronas de papel

con cada verso, se ven

que sucumben tales leyes.

 

No me mueven comentarios

ni estrellas falsas del cielo,

pues de estrellas soy lucero

de poetas, el pecado.

 

Soy la estirpe y el veneno

de quien quiere destacar

o se infla con su dedo.

 

No me mueve la maldad

pues soy yo, con estos versos

el que viene a ajusticiar.

 

Si soy la piedra del templo

la vieja cuerda del arpa

la noche negra callada

el hedor, entre los muertos.

 

No me muevan entre cientos

ni derechos doy a magia

si con trucos, alimento

la belleza que en  palabras

otros tantos van a hacerlo,

no me mueve de esta vida

la poesía, porque siento

que la vida ya es poesía

y si no la tengo, muero.

 

NO ME MUEVEN DE MI SILLA

POR SER, UNO MAS DE ELLOS¡