Nathanael Gellibert.

¡Y quiero vivir!

Llevo atado el corazón al cielo.
Llevo el alma pegada a la piel.
Llevo espadas inmensas de hiel
sobre el pecho empapado de anhelo.
Llevo la sangre hervida en desvelo.
Llevo en la espalda la carga dura
de la ilusión más blanca y más pura
que el ser humano puede sentir:
¡Quiero soñar y quiero vivir
con pasión, con fervor, con locura!