Los estorbos eché...yo
por el borde del nido;
No se incuban, pensé...yo
ideales con críos.
Escuché su fractura,
sus llamados, gemidos;
Me hice fuerte o dura,
de pechos y oídos.
Amaneceres apilo
sobre mis amplias alas:
deberes, años, trinos,
polluelos, versos, canas.
El viento ya reclama,
viene hoy por mis hijos;
El tejido de rama
cruje y será vacío.
Asomo abajo: suelo,
cascarones perdidos;
Asombro arriba: cielo,
vuelan, juegan, mis niños.
Ahora todo es nada,
se me durmió el oído;
Y de la tierra brotan
mis sueños, florecidos