__Señorita tarde__
Bajo el cielo sonrosado
se escondía el resplandor,
y en la cerca del sembrado
suspiraba un ruiseñor.
¡Qué elegante va esta tarde!
dijo al grillo trovador,
trae cintas color durazno
y perfume de frescor.
Parece niña traviesa
con mejillas de coral,
que se ríe mientras deja
brillos sobre el trigal.
Tal vez guiña al lucerito
que comienza a titilar,
y le manda besos tibios
antes de irse a descansar.
Y entre trinos y rumores
se despide sin pesar;
deja luces encendidas
que nos vuelven a soñar.