Todos somos errantes,
solitarios viajeros,
las mónadas del cielo
que olvidan lo que valen;
si acaso, lo olvidaste,
tu origen es selecto,
da vida a ese anhelo
que activa lo que sabes;
revive viejo amor,
un amor celestial,
por lo tanto, perfecto;
en tu limpio corazón
tú podrás encontrar
el poder del silencio...