Noche de verano, brisa en la piel,
el mar susurra secretos, solo para él.
Recuerdo tus manos, tu mirada,
en la playa vacía, solo quedamos tú y la fantasía.
La luna nos besa, las olas son cómplices,
nuestros pasos en la arena, que la marea disuelve.
Tú me abrazas fuerte, el tiempo se detiene,
en ese instante, solo existimos tú y mi sonrisa en matices.
Guardé el recuerdo, como un tesoro en el alma,
esa noche de verano, donde el amor era la calma.
Aún siento tus labios, tu voz en mi oído,
un susurro que late, un amor que no tiene olvido.