Que la salud acompañe,
para dejar atrás las sombras del subconsciente
y avanzar, despierto, en este presente sin orillas.
Que la salud acompañe,
para que el camino, aun cubierto de niebla,
encuentre siempre un hilo de claridad,
y que las tormentas se afronten
con firmeza, coraje
y dignidad intacta.
Que la salud acompañe,
para que el futuro nazca del instante vivido
y cada día amanezca pleno de conciencia y luz,
salvo aquellos tramos necesarios
de sufrimiento, dolor y aceptación.
Que la salud acompañe,
para que el tiempo no sea desgaste,
sino oportunidad
de un despertar universal.
Que la salud acompañe,
para que estas palabras sean impulso y memoria,
guiando el espíritu
hacia la luz.