La diferencia entre tú y yo
es que mis sentimientos y mis palabras van de la mano,
si yo te digo dulcemente que te quiero
no lo digo para convencerte o venderte
la falsa idea de amores fugaces.
Cuando yo te digo te quiero,
lo digo con raíz y sincero,
lo digo porque lo siento aquí, en mi pecho.
Y con solo decirlo no me basta,
mis brazos se extienden como alas
y desean cubrirte del mal clima,
mi cuerpo se expande,
se encoje, se retuerce, se rompe
se amolda a ti para tu comodidad
para que no te quieras marchar.
La diferencia entre tú y yo
es que yo no necesito de mucho,
pero necesito
y aunque nada te exijo,
me doy cuenta que entre tú y yo
la diferencia es mucha.
Y yo me alejo,
porque una cosa es decir y otra hacer,
cosa que no pareces comprender
pero poco comprende el que no escucha.
La diferencia entre tú y yo
es que yo te voy soltando de poco,
retrasando (casi sin éxito) la despedida
porque yo a ti te quiero,
te lo digo yo y te lo dice mi mirada
pero a veces el amor no es suficiente
y de eso estoy consciente.
La diferencia entre tú y yo
es que te quiero
y tú a mí no.