LLevo tatuados los ojos, de verle esa linda sonrisa
Llevo tauduados los oídos, de escuchar su risa de niña
Llevo tatuados los brazos, de lo suave de su piel por sus abrazos
Llevo tatuadas las manos, de cada vez que la llegue a acariciar
Llevo taduada la nariz, de el aroma dulce qué emanaba
Llevo tatuado el pecho, de sentir su calor
Llevo tatuados los labios, de cada beso que le pude dar
Llevo tatuado el corazón, de los recuerdos que nunca se irán
Y llevo taduada el alma, por que ella estará presente en mi vida por toda la eternidad