Caen mis brazos como hojas de un árbol
Vuela mi aliento en suspiro como pájaro
Corre mi sangre por sus ríos solitarios
Hasta mi piel que se eriza por tu tacto
Juntan mis ojos la lumbre del ocaso
Y barren mis pupilas el arcoiris de retazos…
Degusto en tus labios la pulpa de un durazno
Retengo en un latido mi andar obnubilado
Y recuerdo en realidad que estaba soñando
Recibo una vez más la soledad en mi regazo
Y la arrullo con la ternura de mi desengaño
Oh, que hermoso es estar enamorado…