Alvaro S.

Analfabeta

Analfabeta

​Ya me agota el vicio de mirarte.

Te encontré y fue como un desguace del juicio.

Mi mente buscaba un asilo de calma, pero mi vista es una jauría tras tu silueta.

Las pupilas me ventean el rastro de tu misterio;

no es tu carne, es el adentro-golpe:

esa colisión entre mi retina y el incendio que te habita.

​Te perseguí con la sangre en un parloteo-sangriento,

un latido que negocia con la conquista que le hiciste a mi inventiva.

Rozar el frío de tu sombra no fue un contacto, fue un naufragio.

El corazón me estrujó la mirada hasta el apagón.

​Ciego. Me quedé a ciegas,

escarbando en el escombro de mi propio desorden

solo por el hambre de volver a colisionar contigo.

Porque el amor es el acto más estúpido que conozco;

lo sé porque me he vuelto experto en buscarte a ti

mientras sigo siendo un analfabeto para amarme a mí mismo.

​Lee bien: aquí, en este papel,

estás desenterrando todo lo que mi lengua no supo parir.

Créeme, ya intenté amar.

Autor: Álvaro S.

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