¿Quién eres? Mi mente te recuerda, pero yo te he olvidado
Mi memoria guarda mi mente olvida, ¿quién eres? Veo tu cara cual ángel pintado en el cielo pero no sé quién eres.
Escucho una risa lejana, sombría, triste, marchita.. ¿Será quizá la tuya?
¿Por qué es triste? ¿Por qué lejana? ¿Quién eres?
Tu voz me empuja al vacío, y el eco de tu risa es la canción de la estación.
Ecos nada más, ecos son lo que queda.
No te conozco, pero camino hacia tu voz. misteriosa, me llama, me suplica ir.
Y yo voy sin saber que ir es morir. La noche se torna roja y tu voz resplandece en el fulgor de mi corazón. Me protege, me abriga, me reconforta, me ama Me agobia, me hiere, me confronta
Volví, regresé y volví a ir al mismo umbral
Tu voz sigue ahí, no son ecos eres tú, pienso que por fin te encontré…. me acuesto en tus labios, y me susurras “no sé a dónde ir”.
Pues ven a mí, te digo pero para entonces ya te habías ido.
Me vuelve a llamar, la busco, la encuentro no sé a donde ir, me susurra Pues ven a mí, te digo, pero para entonces ya te habías ido Me vuelve a llamar, la busco la encuentro no sé a donde ir, me susurra Pues ven a mí, te digo Pero para entonces ya te habías ido Me vuelve a llamar, la busco la encuentro no sé a donde ir, me susurra Pues ven a mí, te digo Pero para entonces ya te habías ido Me vuelve a llamar, la busco la encuentro no sé a donde ir, me susurra Pues ven a mí, te digo Pero para entonces ya te habías ido Me vuelve a llamar, la busco la encuentro no sé a donde ir, me susurra Pues ven a mí, te digo Pero para entonces ya te habías ido Me vuelve a llamar, la busco la encuentro no sé a donde ir, me susurra Pues ven a mí, te digo Pero para entonces ya te habías ido
Vuelvo por el mismo camino, por sí el recuerdo se olvida de quién soy
Y aún espero sentada en el recuerdo de tu voz.