Llueve, la noche está triste
y yo aquí en mi lecho me muero de frío
su lindo retrato a mi cabecera
contempló en la amarga de mi soledad
su blanco pañuelo va siempre conmigo
y sigo en la espera de sus besos brujos
Ya cesó la lluvia despertó la calma
y en cuarto oscuro un cuerpo muy frío se ve sonreir
abrazado a un cuadro y a un blanco pañuelo
ahi yace dormido su sueño postrer
y a la quieta calma se llevó consigo las brujas caricias
de una cruel mujer