edgardo vilches

Humo

Voy buscando entre las primigenias enseñanzas del aquel Dios,

que me acompaña desde antes de nacer.

 

Vivo desprendido del árbol de la vida

por una opción de los astros que guían mi andar

sin los prejuicios del tiempo.

 

Soy y no soy,

los caminos me andan

y el horizonte otea los barcos adheridos a mi alma

en el otoño que muerde la caída de los años.

 

Tengo una habitación que, está llena de objetos

que templan en silencio las metáforas de los días que nacen.

 

Llevo una investidura de poeta marchito por el invierno,

pero soy el que soy,

desde que las estrellas coparon mi tiempo.

 

El invierno trazó su manto de lluvia sobre mi ser,

sin preguntar si estaba guarecido

en los paraguas de los destinos inciertos.

 

Provengo de los verbos

que se escupen en las delirantes páginas

que albergan algo de mí.