Perdí de regreso y solo quedé,
traición de los más inesperados.
Tengo que arribar solo en el mar;
me decepcioné tanto en el azul
que luché contra él, el más grande.
Pero otra vez humillado quedé.
¿Do estará nuestro héroe? ¡No hay!
Süave se miró, pero fugaz cambió,
tirando su sosiego por el balcón.
El océano me llevará y ahí estaré
con mi soledad, triste y reflexivo.