Leoness

Aún tengo la impresión

Aún tengo la impresión,

todavía incierta.

En aquel rincón donde la luz

apenas hacía distinguir los detalles.

Era una noche cerrada

en aquel callejón.

Nos vimos por primera vez,

después de tiempo deambulando.

Nuestras mentes no se sorprendieron,

ni quebraron …

Tus ojos aparecían lejanos,

un brillo escondido en la penumbra.

Mi voz, una brisa tardía,

que se atrevió a romper la quietud.

La lluvia lavaba las horas

y el tiempo se hizo un hilo frágil

entre el recuerdo y el instante,

en el lugar donde el pasado se hacía presente.

Y ahora, mis manos, ríos sin orilla,

buscan el mapa que se dibujó en tu piel,

una geografía de ausencias y de calma.  

Tu boca, un fruto de arcilla y de sueño,

despierta en el aire el aroma a jazmín

de todos los veranos que nunca vivimos,

y tu risa, una bandada de pájaros ciegos

que vuelan del revés, huyendo de la jaula del tiempo.

El amor es este instante sin principio,

donde un pez de cristal habita en mi pecho.

Una luna, un párpado enorme y sombrío,

nos observa desde el fondo de una taza vacía.

 

¡Transita el tiempo entre recuerdo y realidad¡