Fabián Berty

*****Perdóname padre (POEMA DECLAMADO)*****

Perdóname Padre 

 

 Entré a tu cuarto, 

te vi agonizando, 

te tomé en mis brazos 

y lloré a tu lado. 

 

Tu mirada perdida, 

el olor a orines frescos, 

tu debilidad, hicieron  

que mi mente viajara 

a aquellos días 

cuando yo era pequeño 

y tú me alzabas contra tu pecho; 

Yo lloraba sin consuelo 

y tu barba áspera 

como papel de lija, 

rozaba mi mejilla 

hasta arrancarme la risa. 

Eras mi fuerza. 

  

Esa noche, en cambio, 

tu cuerpo tiritaba de frio 

pero con tu mano débil 

resguardabas los billetes 

ocultos en el bolsillo  

de tu pijama. 

 

Te miré con una ternura nueva 

y supe que te amaba y seguí 

sollozando desesperado. 

Te dije: 

=Perdóname, padre=. 

Porque tarde entendemos 

que la muerte se lleva los recuerdos 

como gotas de agua que se evaporan. 

 

Observo tu cama en el cuarto sombrío, 

Las sábanas húmedas, 

Tu cuerpo empapado; 

intento abrigarte con el mío, 

como si el amor pudiera 

detener lo inevitable. 

  

Es 30 de abril, 

la noche se acelera, 

como se acelera tu partida 

de este valle de misterios 

y lágrimas. 

 

Que corta es la vida. 

Estás tendido 

como oruga en su crisálida, 

preparando el vuelo 

hacia otro cielo. 

 

Olías a despedida. 

Lo supe cuando te vi, 

y sentí miedo. 

La muerte rondaba cerca, 

la sentí respirando en el cuarto. 

 

Te internamos en la clínica, 

donde dicen que combaten  

los males del cuerpo, 

pero allí también habita la muerte 

silenciosa y paciente. 
 

 
Tu cuerpo cansado no resistió, 

y el 2 de mayo 

te fuiste en paz contigo mismo, 

Y algo en nuestras vidas se abrió, 

Como una puerta sin bisagras. 

 

Desde entonces 

camino con esa herida luminosa, 

sabiendo que el amor 

no muere con el cuerpo: 

se transforma 

y nos habita para siempre.

 

Autor: Fabio Bohórquez Rodríguez.

Registro No. 10-311-115.*

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