Nada queda en esta vida,
muy lento, todo se va,
nada, nada quedará,
sólo una luz encendida;
toda esperanza es perdida,
toda ilusión cesará,
sólo un amor quedará:
la esencia que no se olvida;
buscaré felicidad
con ese fuego interior,
auténtica comunión,
viviré con la verdad
de nuestro primer amor:
basta ya de la obsesión...