Tal vez no sea tarde, cuando a tu umbral te lleguen
las nupcias de mi sombra que el hado ha de dictar,
Y enjugando una lágrima que tus ojos te nieguen
buscarás mi presencia... que ya no ha de estar.
Irás tras la corriente de un amor ya dormido,
donde el sol de los días no ha de brillar más;
Y vivirás en silencio la soledad de aquel nido,
pues el paso del tiempo no avanza nunca atrás.
Fui tuyo, bien lo sabes, mas hoy trazo mi senda,
pues tú no caminaste lo que debiste andar;
no llores cuando el alma, por fin, tu error comprenda:
que las cosas que se quieren no se hacen esperar...