La Hechicera de las Letras

Consumo afectivo, farsa sentimental.

Consumo afectivo, farsa sentimental.

 

 Se apagó ya su mirada,
y el pesar, como consume,
la ausencia es tan exigente.
El alma va en su premisa
necesita un nuevo “ser”.
¿Se borra fácil el duelo?

La criatura es ojeada,
se disuelve y no lo asume,
el tiempo es indiferente,
la tarjeta hoy improvisa.
Suplanta sin trascender,
es amor sin desconsuelo.

Confundes lo que empoderas,
vaya nobleza vendida
por esta mascota amada,
lucrativa y pasajera.
El llanto solo rumor,
el capricho se diluye.

Fingir que adoras de veras
es la falacia adquirida,
la muerte ahora ignorada
por vínculo a la ligera.
No se mantiene el amor
otro animal sustituye.

Ansiosos por cercanía,
compran familia a destajo,
suman miseria afectiva,
la súplica es fraudulenta.
Toda exigencia es mezquina,
el corazón tienda humana.

Nada enseñó la agonía,
se recicla con relajo,
la carencia es relativa
y la vida se reinventa.
Al aire, el amor calcina
por la felicidad plana.

 

La Hechicera de las Letras.