Cuando mi día se apaga,
eres todo lo que no pronuncio en voz alta,
pero que el corazón repite bajito.
Y así, sin hacer ruido,
terminas siendo mi pensamiento más bonito.
Que Papá Dios sea testigo
de que se le quiere con el alma,
y que su palabra siempre sea
un abrazo acariciador.
Y si esta noche el silencio le habla bajito,
que no le asuste…
quizás es mi corazón
deseándole buenas noches,
quedándose cerquita de usted,
aunque la distancia diga otra cosa. 🌙✨