No gritaré al aire, mis penas
no lo haré si soy culpable
no esperaré recompensas
si hice mal, o si faltase
por cumplir malas promesas.
No han de verse mas detalles
ni aplausos, a tantas tretas
si al hacerlo fui culpable
si al quererlo, di por necias
las transformadas verdades.
No ha de ser mas poderosa
la fe que adorna la envidia
si a cada golpe, a cada herida
vierte la sangre olorosa
sobre la carne que es digna.
Si ya la mañana fría
a la luz del sol se esconde
dando al día que corrompe
su lucha, por ser vencida
siendo el día otra noche.
¿ Que ley dice gloriosa
o imagen, reina en el cielo
si al rezar oramos credos
con mentiras poderosas,
quien se salva por creerlo?
Llenan de sangre las voces
que confinan al callado
y al justo, por confiado
se le ofrecen malas dotes
reprimiendo, lo no hablado.
No he de ver que sean mis manos
a la mentira herramienta
ni a la carne pestilenta
daré, mi voz si sangrando
doy mentiras a sabiendas.
Que la verdad es mas cierta
que el engaño y la mentira,
alma y corazón lastiman
siendo carne pestilenta
en causas, que son perdidas.
No gritaré al aire, mis penas
para aquellos que no escuchan
ni a la mentira mi ayuda
serviré, porque se pudran
las verdades si son ciertas.