Silencio que acompaña mi bullicio,
mi angustia, soledad y desespero
en todo momento un derrotero,
mi enorme aliado mi beneficio.
Eres silencio mi férrea defensa
contra el sentimiento que desboca,
frenas al irascible que me toca,
al de la mentira y la ofensa.
Silencio de tres cuartos de mi mente,
la pausa como mar calmo y sereno
en medio de luz de sol inclemente.
Silencio, eres el socio de noches,
de tibias mañanas y atardeceres
donde cavilo y pienso mis saberes.