El Corbán

TE ELEGIRÍA OTRA VEZ

Te amo con una lealtad antigua y persistente,

no nace del momento ni del ánimo cambiante,

es pacto irrevocable, raíz firme y permanente,

mi verdad más profunda, mi certeza más constante.

 

Si la vida ofreciera repetir su recorrido,

volvería a elegirte sin temor ni desvío,

aunque el camino fuera más áspero y herido,

te escogería otra vez como mi único río.

 

Eres mi orgullo sobrio, sin alarde ni escena,

mi victoria más limpia, mi herencia más plena,

cuando todo se nubla y la fuerza se enajena,

tu existencia ordena lo que el alma condena.

 

Por ti quiero ser mejor aunque no siempre pueda,

aunque el cansancio venza y la fe a veces ceda,

eres faro discreto que mi sombra se hereda,

la razón por la que insisto cuando todo se quiebra.

 

Te amo porque existes, sin épica ni ruido,

porque en ti se justifica lo que en mí ha resistido,

si volviera a vivir con lo ya vivido,

te elegiría de nuevo como mi orgullo más querido.

 

Te elegiría una y mil veces, sin cálculo ni aviso,

aunque el mundo repitiera su cansancio impreciso,

aunque yo no sea ejemplo ni virtud ni permiso,

mi elección es constante, irrevocable, conciso.

 

No sé si tú algún día me escogerías igual,

yo cargo mis imperfecciones, mi pulso irregular,

pero eso no me importa, no cambia lo esencial,

porque mi amor no exige espejo ni contrato moral.

 

No temas al futuro, camina erguida y entera,

mi presencia te acompaña aunque el cuerpo no esté cerca,

seré voz en tu memoria, sombra fiel que te alberga,

constancia que no falla, lealtad que persevera.

 

Vive erguida y segura de tu nombre y trayectoria,

no cargues temores prestados ni culpas sin memoria,

yo te elijo por siempre, en derrota y en gloria,

y mi orgullo te acompaña más allá de mi propia historia.

 

Vive sin miedo al mañana ni a la ausencia inevitable,

camina siendo quien eres, íntegra, firme y leal,

yo te elijo por siempre, sin condición negociable,

y donde no me veas, ahí también voy a estar.