Conexiones inesperadas
Muchas veces pensamos que nuestro mundo se acabará cuando una persona se marcha de nuestras vidas. En ese momento creemos que lo perdimos todo, incluso a nosotros mismos. Pero la vida tiene planes grandes y maravillosos, distintos a los que habíamos imaginado.
Con el tiempo entiendes que no perdiste nada; solo estabas dejando algo atrás para encontrar algo mejor, algo diseñado justamente para ti.
Y cuando la esperanza parece agotarse, cuando sentimos que nos queda el último aliento, aparece alguien dispuesto a escucharte, a hacerte reír. Entonces tu corazón sonríe con solo oír su voz.
De pronto te preguntas: ¿acaso soy digna de ser amada? Y el miedo regresa, recordándote historias pasadas. Pero todo es aprendizaje. La mente advierte que no permitirá volver a sufrir, mientras el corazón susurra: confía, tengo el lápiz para escribir una nueva historia para ti.
Y si en esa historia aparecen monstruos caóticos que intentan dañar tu corazón, sabrás tachar el guion y poner un final. Ya hemos escrito muchas historias; sabemos cuándo cerrar un capítulo y despedirnos.
Pero quizá el destino te permita escribir algo diferente. Tal vez no será perfecto ni siempre feliz, pero habrá momentos auténticos donde puedas ser tú. Y será ahí, junto a ese personaje que llega sin aviso, donde descubrirás que las conexiones inesperadas no son el final… sino el comienzo de un gran relato.