Suspendido entre cielo y tierra,
entre lo que fui y lo que seré.
RC
Heme aquí,
debatido
entre tierra y cielo,
entre semilla y fruto,
entre cuerpo y espíritu.
En medio de la siembra,
en medio de la tempestad
que mezcla relámpago y agua,
anunciando una sed
que desde ahora se sacia.
En este mediodía,
desde este centro
donde soy
más de lo que he sido
y menos de lo que seré.
Es la hora intermedia:
a veces medianoche
con el esplendor de los cuerpos celestes;
a veces mediodía
con el calor de los cuerpos terrenales.
Cada cual
con su propio tiempo,
con su propia piel.
Es la hora del centro gravitatorio:
la certeza de la victoria
y la sombra intacta de la derrota.
La muerte no tiene dominio,
lo sé.
Pero, mientras tanto,
todo envejece y muere;
todo lo muerto
vuelve a respirar
con la misma fragilidad,
las mismas lágrimas,
la antigua fragancia,
el mismo olvido,
el mismo desdén.
Mi cuerpo es un grano de arena
en la costa:
nada por sí solo,
pero parte de un todo
donde perdemos la memoria
buscándola.
Ricardo Castillo
De: La hora crepuscular (2025)