Resistirse o acostumbrarse
qué importa diferenciar
qué importan los colores o las texturas
cuánto hemos aprendido que solo nos acerca al rechazo
A lo lejos esa voz me dice que basta de quejidos
yo digo que no sé reconocer cuándo estoy en segundo lugar
en quién se puede confiar ya no importa
quizás sí saber de lugares correctos
Podemos alojar en nuestro corazón a parientes con el mismo gusto
temperaturas manejan los deseos
somos una célula hablante y resentida
quién cambio el sentido del sur y del norte
Empiezo a olvidar palabras de consuelo
dejo que la voz urgue mi mente
acaso no sé qué es importante
existe un azar indefinible
La rueda gira y voy con mi pecado al templo de la pureza
a inquietar a mi tercer ojo
cuando las miradas dejaron de importar
cuando en el filo de la navaja se me invita a abandonar
Qué se hace con los mensajes del pasado
o con el presente que ya no mira el corazón
solo las grietas