Jhondy Algenys

La belleza de la Calma

La calma no grita,

no compite con el viento,

no busca ser vista.

Simplemente… permanece.

Es un lago sin prisa

que refleja el cielo

sin intentar poseerlo.

Es silencio que no pesa,

sino que abraza.

Cuando el mundo corre,

la calma camina.

Cuando el ruido exige,

ella escucha.

Habita en el pecho

como un faro encendido

que no necesita llamar la atención

para alumbrar.

La belleza de la calma

no está en lo que hace,

sino en lo que transforma:

la tormenta en aprendizaje,

la herida en pausa,

el miedo en claridad.

Es la fuerza que no presume,

la victoria sin aplausos,

la serenidad del alma

que ya no necesita probar nada.

Y en su silencio profundo

descubrimos algo eterno:

que el verdadero poder

no es dominar el mundo…

sino dominar el propio latido. ✨