Piensa dos veces
antes de cerrar la puerta con rabia,
porque a veces el orgullo
es un ladrón que se roba los abrazos futuros.
Piensa dos veces
antes de decir “no me importa”,
porque las palabras, cuando nacen,
no aprenden jamás a regresar al silencio.
Piensa dos veces
antes de soltar una mano,
hay manos que no vuelven,
aunque el corazón las busque toda la vida.
Piensa dos veces
antes de herir por impulso,
las cicatrices invisibles
son las que más tiempo sangran.
Piensa dos veces
antes de irte sin mirar atrás,
porque tal vez alguien
estaba esperando solo una mirada
para quedarse.
Piensa dos veces
cuando el enojo te grite que hables,
y la ternura te susurre que calles;
el alma casi siempre habla bajito.
Piensa dos veces
antes de rendirte con alguien,
no todas las batallas se ganan luchando,
algunas se ganan quedándose.
Piensa dos veces
antes de decir “para siempre”
o “nunca más”,
porque el tiempo es un poeta caprichoso
que reescribe lo que juramos definitivo.
Piensa dos veces
antes de elegir el camino fácil,
los caminos fáciles
suelen llevar a los mismos lugares vacíos.
Piensa dos veces
antes de apagar tu luz
solo para que otros no se incomoden;
las estrellas no piden permiso para brillar.
Piensa dos veces
antes de odiar tu reflejo,
ese rostro ha sobrevivido
a todas las tormentas que pensaste
que te romperían.
Piensa dos veces
antes de creer que no eres suficiente,
el mundo está lleno de copias
pero tu existencia es un original irrepetible.
Piensa dos veces
antes de abandonar tus sueños,
nadie construye alas
si decide vivir mirando el suelo.
Piensa dos veces
antes de cerrar el corazón,
porque el amor no entra por la fuerza,
entra cuando encuentra una puerta abierta.
Piensa dos veces…
pero no pienses tanto
que olvides vivir.
Porque la vida no espera
a que estés completamente listo,
ni a que desaparezcan tus miedos,
ni a que todo tenga sentido.
La vida sucede ahora,
en este latido,
en este segundo que ya se está yendo,
en esta respiración que nadie te prometió.
Así que sí…
piensa dos veces antes de herir,
antes de perder,
antes de rendirte,
antes de apagar lo que amas.
Pero no pienses dos veces
antes de amar,
de abrazar,
de pedir perdón,
de decir “te necesito”,
de empezar de nuevo.
Porque hay cosas
que si se piensan demasiado
llegan demasiado tarde.
Y a veces,
lo único peor que equivocarse
es vivir preguntándote
qué habría pasado
si hubieras tenido el valor
de no pensarlo tanto. 💫
2026 Dani. Todos los derechos reservados.
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18/02/2026
Dani