Viridiana Hernandez

No tengo nada qué escribir

No tengo nada qué escribir, no encuentro inspiración,

no la siento.

 

¿Por qué sólo encuentro las palabras para describir mi dolor

y la decepción?

 

Sólo desde la agonía se dispara en mí

la chispa que me detona para crear,

para expresar

y reclamar.

 

Habiendo tanto amor dentro de mí,

sólo el sufrimiento me sacude,

me mueve

y me motiva a la exposición de mis sentimientos.

 

Es que sólo así muestro el sentir

de mis latidos,

la ansiedad de mis suspiros

y la asfixiante emoción.

 

Hoy no tengo dolor.

 

Sólo días de desilusión.

 

Momentos de alteración.

 

Y un poco de vigor.

 

No tengo nada qué escribir y encuentro que eso no es tan malo.