Vendrá otro marzo,
con su amor antiguo.
Entonces,
tendrán música dulce
los violines y haremos
juntos eternas travesías.
Prenderemos fuego en el lecho
sombrío y seremos dos piedras
de cráter encendidas.
Vendrá otro marzo con su luna
llena y no podrás dejarme,
en la noche mía.
L.G.